La fiebre hemorrágica argentina (FHA) es una enfermedad aguda grave producida por el virus Junín, cuyo reservorio natural es el ratón Calomys musculinus. La infección en humanos resulta del contacto directo o indirecto con roedores infectados y/o sus excreciones (saliva, orina, etc.). ¿Por qué vacunarse contra esta infección?

La Fiebre Hemorrágica Argentina (FHA) es una zoonosis producida por el virus Junín con tratamiento (plasma inmune) y vacuna eficaz (Candid # 1). A pesar de ello, entre 2001 y 2010 se confirmaron casos todos los años, aumentó la letalidad, emergió fuera del área endémica y reemergió en localidades donde no había habido casos desde hace 10 años.

Esta pregunta que planteamos, ¿por qué vacunarse contra la FHA?, se responde sencillamente: no es posible controlar a la totalidad de ratones que contagian esta enfermedad, por lo tanto, lo mejor que podemos hacer es vacunarnos, siguiendo el principio básico y fundamental de la inmunología acerca de la inmunización colectiva (si todos nos vacunamos, el contagio tiene cada vez menos posibilidad de producirse).

Por lo tanto, todos los esfuerzos de prevención de la fiebre hemorrágica argentina han estado orientados a la obtención de una vacuna. La misma se desarrolló a nivel nacional, en colaboración científica con Estados Unidos, y se llama Candid #1. La eficacia de la misma en la protección contra FHA es del 95.5%.

El proyecto original para el desarrollo de Candid #1 establecía que la vacuna debería producirse en la Argentina. Demostrada su eficacia para prevenir la FHA, el Ministerio de Salud de la Nación asumió el proyecto de producción nacional, designando al Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas "Dr. Julio I Maiztegui" (Pergamino, Bs. As.) como laboratorio productor. Para este propósito se realizó la transferencia de la tecnología de producción de C#1 desde The Salk Institute (EE.UU) al área de producción del INEVH, simultáneamente con la ejecución de reformas en las instalaciones de producción para cumplir con las Buenas Prácticas de Fabricación y Control (BPFyC). En el año 2001, estas instalaciones fueron habilitadas por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (ANMAT) como planta para producir vacunas de virus vivo atenuado para uso en humanos.

Con el primer lote de vacuna C#1 producida en el INEVH, inspeccionado y liberado por la ANMAT, se realizó un estudio clínico para sustentar la comparabilidad entre la vacuna producida en EE.UU. y la producida en la Argentina. Este ensayo clínico fue autorizado por la ANMAT (Disposición N° 5812) y por dos Comités de Etica independientes, e inspeccionado y monitoreado por los mismos entes y por un Comité ad hoc de Seguimiento de Seguridad de la Información (CSSI). Este estudio se realizó con el objetivo de evaluar la inmunogenicidad como indicador de eficacia y la seguridad de la vacuna C#1 producida en la Argentina, con el resultado de una tasa de inmunogenicidad ligeramente superior al 95.5%, que es la eficacia estimada para Candid #1 en estudios previos.

Además, no se observaron eventos adversos graves relacionados con la vacuna. Los eventos adversos generales considerados relacionados fueron de escasa significación clínica y de resolución espontánea o con tratamiento sintomático.

  • Pueden vacunarse las personas entre 15 y 65 años que vivan, trabajen y circulen permanentemente en el área endémica, sobre todo si es probable el contacto con roedores.
  • Síntomas de la fiebre hemorrágica argentina: inician con dolor de cabeza, fiebre y decaimiento. Luego pueden presentarse: dolor muscular, de articulaciones, de ojos, mareos, náuseas y vómitos.
  • Se coloca una dosis y forma parte del Calendario Nacional de Vacunación.

 

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